La inteligencia artificial como nueva herramienta de la salud digital.

De la Inteligencia artificial en salud tratamos en un artículo anterior ACERCARSE A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL – ¿Donde está la Salud Digital?

Ahora vamos a tratar con mayor detalle este tema, en primer lugar estableciendo el amplio marco de lo que es la inteligencia artificial en salud, para posteriormente ir dedicándonos a explicar los distintos tipos que la misma presenta en este campo de la salud.

La inteligencia artificial ha llegado para quedarse

En los últimos años la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en uno de los términos más utilizados en el ámbito de la salud. Se habla de ella en los hospitales, en los centros de salud, en los congresos médicos y en los medios de comunicación.

Sin embargo, aunque casi todo el mundo ha oído hablar de la IA, no siempre resulta fácil explicar qué es exactamente o qué supone su aplicación en la medicina y en la asistencia sanitaria.

La realidad es que la inteligencia artificial no es una única tecnología ni un único programa informático. Tampoco es un «médico robot» que vaya a sustituir a los profesionales sanitarios. En realidad, la IA es un conjunto de herramientas capaces de analizar información, aprender de los datos y ayudar a las personas a tomar mejores decisiones.

Comprender este concepto es importante porque la inteligencia artificial ya forma parte de nuestra vida cotidiana y, cada vez más, de nuestra atención sanitaria.

¿Qué es la inteligencia artificial en salud?

Podríamos definir la inteligencia artificial en salud de una forma sencilla:

La inteligencia artificial en salud es el conjunto de tecnologías que permiten a los sistemas informáticos analizar datos sanitarios, aprender de ellos y generar recomendaciones, predicciones o decisiones que ayudan a mejorar la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la gestión de la asistencia sanitaria.

Por que la IA tiene tanto potencial

¿Por qué la IA tiene tanto potencial?

La clave de esta definición está en tres elementos:

  • Trabaja con datos.
  • Aprende de la experiencia acumulada.
  • Ayuda a las personas a tomar decisiones.

La inteligencia artificial no sustituye el conocimiento médico ni la relación entre profesional y paciente. Su función principal es actuar como una herramienta de apoyo, aportando rapidez, capacidad de análisis y detección de patrones que, en ocasiones, pueden pasar desapercibidos para el ser humano.

·  Organización Mundial de la Salud (OMS): Ethics and governance of artificial intelligence for health

·  Comisión Europea: Artificial Intelligence in Healthcare

·  Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE): Artificial Intelligence in Health: https://www.oecd.org/health/artificial-intelligence-in-health.htm?utm_source=chatgpt.com

¿Por qué la inteligencia artificial tiene tanto potencial en la sanidad?

La respuesta es sencilla: la medicina genera enormes cantidades de información.

Historias clínicas electrónicas, pruebas de laboratorio, imágenes radiológicas, datos genéticos, monitorización de pacientes, dispositivos portátiles, aplicaciones de salud o información administrativa producen cada día millones de datos.

La capacidad humana para procesar semejante volumen de información es limitada. La inteligencia artificial permite analizar esos datos de forma mucho más rápida y encontrar relaciones que pueden ser útiles para:

  • Diagnosticar antes.
  • Identificar riesgos.
  • Personalizar tratamientos.
  • Mejorar la seguridad del paciente.
  • Optimizar los recursos sanitarios.
  • Favorecer la investigación biomédica.

Por ello, la IA se ha convertido en una de las herramientas más prometedoras de la salud digital.

Organización Mundial de la Salud: Global Strategy on Digital Health 2020-2025 https://www.who.int/publications/i/item/9789240020924?utm_source=chatgpt.com

¿Existe una sola inteligencia artificial?

La respuesta es no.

En realidad, existen distintos tipos de inteligencia artificial. Algunas ya forman parte de la práctica sanitaria diaria, mientras que otras se encuentran todavía en fases de desarrollo.

Desde una perspectiva divulgativa, podemos clasificarlas de la manera que a continuación se indica. Hoy hacemos un breve acercamiento a cada una de estas clasificaciones para ayudar a entenderlas, y posteriormente dedicaremos un artículo a cada una de ellas, tratándolas individualmente con mayor profundidad.

1. Inteligencia artificial predictiva

Es la más extendida en la actualidad.

Su función consiste en analizar datos previos para anticipar acontecimientos futuros.

Por ejemplo:

  • Riesgo de reingreso hospitalario.
  • Probabilidad de desarrollar determinadas enfermedades.
  • Detección precoz de complicaciones.
  • Predicción de empeoramiento de pacientes ingresados.

Su gran aportación es permitir una medicina más preventiva y personalizada.

2. Inteligencia artificial de reconocimiento de imágenes

Es probablemente una de las aplicaciones más conocidas.

Estos sistemas son capaces de analizar:

  • Radiografías.
  • Mamografías.
  • Resonancias magnéticas.
  • Tomografías.
  • Imágenes dermatológicas.
  • Anatomía patológica.

En algunos casos alcanzan niveles de precisión similares a los de especialistas muy experimentados.

No sustituyen al profesional, pero sí pueden actuar como un segundo lector o un sistema de apoyo diagnóstico.

3. Inteligencia artificial basada en el lenguaje

Permite comprender y procesar el lenguaje humano.

Se utiliza para:

  • Analizar historias clínicas.
  • Resumir informes.
  • Buscar información científica.
  • Generar documentación clínica.
  • Mantener conversaciones mediante asistentes virtuales.

Los modelos conversacionales y la denominada IA generativa forman parte de esta categoría.

Probablemente será una de las tecnologías con mayor impacto en el trabajo diario de los profesionales sanitarios.

4. Inteligencia artificial generativa

Es la modalidad que más atención ha recibido en los últimos años.

No solo analiza datos, sino que además puede crear contenidos nuevos:

  • Textos.
  • Imágenes.
  • Informes.
  • Resúmenes.
  • Simulaciones.

Sus aplicaciones en salud son muy amplias:

  • Elaboración de informes clínicos.
  • Generación de documentación administrativa.
  • Educación sanitaria.
  • Formación de profesionales.
  • Apoyo a la investigación.

Sin embargo, también plantea importantes desafíos relacionados con la seguridad, la fiabilidad y la protección de datos.

Organización Mundial de la Salud: Guidance on Large Multi-Modal Models https://www.who.int/publications/i/item/9789240095458?utm_source=chatgpt.com

5. Inteligencia artificial para la toma de decisiones clínicas

Son sistemas diseñados específicamente para ayudar a los profesionales sanitarios.

Por ejemplo:

  • Recomendación de tratamientos.
  • Alertas de interacciones farmacológicas.
  • Ayuda en la interpretación de resultados.
  • Sistemas de soporte a la decisión clínica.

Su finalidad es reducir errores y mejorar la calidad asistencial.

6. Inteligencia artificial para la gestión sanitaria

La IA no solo sirve para la atención clínica.

También puede ayudar a gestionar mejor los sistemas de salud:

  • Organización de agendas.
  • Gestión de listas de espera.
  • Predicción de demanda asistencial.
  • Planificación de recursos.
  • Optimización de camas hospitalarias.
  • Gestión logística.

Su impacto puede ser enorme en términos de eficiencia y sostenibilidad.

7. Inteligencia artificial aplicada al paciente

Cada vez es más frecuente encontrar herramientas de IA dirigidas directamente a los ciudadanos:

  • Aplicaciones móviles de salud.
  • Sistemas de monitorización domiciliaria.
  • Asistentes virtuales.
  • Programas de seguimiento de enfermedades crónicas.
  • Herramientas de autocuidado.

Estas tecnologías favorecen un modelo sanitario más participativo y centrado en la persona.

¿Y la llamada inteligencia artificial general?

Con frecuencia se habla de una inteligencia artificial capaz de razonar y aprender como un ser humano.

Es la denominada Inteligencia Artificial General o AGI.

Hoy en día no existe una verdadera inteligencia artificial general aplicada a la medicina.

Toda la inteligencia artificial que se utiliza actualmente en salud es una inteligencia artificial especializada, diseñada para resolver tareas concretas.

Una herramienta, no un sustituto

La inteligencia artificial debe entenderse como una herramienta al servicio de los profesionales y de los pacientes.

Su objetivo no es sustituir al médico, a la enfermera o al farmacéutico, sino ayudarles a trabajar mejor, tomar decisiones más informadas y dedicar más tiempo a aquello que ninguna máquina puede reemplazar: la relación humana y el cuidado de las personas.

Mirando hacia el futuro

Nos encontramos solo en el comienzo de una profunda transformación. En los próximos años veremos nuevas aplicaciones, nuevas regulaciones y nuevos retos éticos y organizativos.

Por ello, comprender qué es la inteligencia artificial y conocer las diferentes formas que puede adoptar constituye el primer paso para aprovechar todo su potencial en beneficio de la salud.

En próximos artículos vamo a tratar de cada uno de estos tipos de inteligencia artificial y en su impacto real sobre la práctica sanitaria y la organización de nuestros sistemas de salud.

Bibliografía:

  • World Health Organization. Ethics and Governance of Artificial Intelligence for Health. Geneva: WHO; 2021.
  • World Health Organization. Global Strategy on Digital Health 2020-2025. Geneva: WHO; 2021.
  • Topol E. Deep Medicine. New York: Basic Books; 2019.
  • Artificial Intelligence in Healthcare. Academic Press; 2020.
  • European Commission. Artificial Intelligence in Healthcare. Brussels; actualización permanente.
  • OECD. Artificial Intelligence in Health. Paris: OECD Publishing.

JOSE IGNACIO NIETO GARCIA.

Exconsejero de Salud y de Salud y Servicios Sociales de La Rioja. Miembro del Comité Científico de la Fundación Economía y Salud. Miembro del Consejo Asesor de la Fundación Bamberg